Que menu servir el día de tu boda

Por lo general, una gran variedad de platos de mayor o menor sofisticación inundan las mesas para las celebraciones de las bodas. La selección de un menú que se ajuste a las expectativas de los novios y, por supuesto, de los invitados, suele traer muchos quebraderos de cabeza. Para que no tengas problemas a la hora de componer tu menú nupcial, te damos algunas pautas para conseguir que los invitados disfruten al máximo de la celebración de la boda. Para la bienvenida Las bodas, al igual que todo, evolucionan con los años. Antes no era nada habitual ofrecer una recepción a los invitados previa al banquete. Ahora es muy común degustar unas delicatesen acompañadas de buen vino en una sala o jardín junto al salón de la celebración, para que los invitados vayan abriendo boca mientras los novios terminan de hacerse las fotos. _DSC1444 En estas recepciones se deben servir canapés ligeros con el fin de no llenar el estómago de los asistentes antes de tiempo. Aquí caben desde pequeñas croquetas, hasta tartaletas con cremas de queso, salmón o caviar, así como tostas de pequeño tamaño cubiertas de ingredientes sencillos, pero muy decorativos. Por supuesto, todo ello regado con vino, cerveza o algún refresco. Entrantes y marisco Los entrantes también evolucionan a combinaciones más sofisticadas. Lo que hace años era, en general, un plato de entremeses surtidos, se convierte actualmente en recetas tan elegantes como  champiñones rellenos gratinados, las tartaletas de espárragos o los hojaldres de setas y beicon. _DSC1480 El marisco es parte imprescindible de todo menú nupcial. En las bodas celebradas en Valencia, te puedes encontrar con surtidos compuestos de vieiras, centollos, almejas y langostinos, entre otros. Pero por lo general, unos langostinos, cocidos o a la plancha, o unas cigalas, son una buena opción como menu mediterráneo. Carne, sorbete y pescado Actualmente, la tónica general es encontrarse con las dos opciones, separadas, ambas, por un sorbete de cava. El más conocido es el de limón, pero ya no es el único, ahora pueden pedir de naranja o incluso  si se sienten arriesgados puedes pedir el de mojito, que es nuestra receta única. Los pescados ofrecidos son infinitos: desde lubina hasta merluza, pasando por rape, rodaballo o lenguado. Lo importante es la salsa con la que se aderece. En cuanto a la carne, depende mucho de la zona geográfica donde se realice la boda. Por ejemplo, nosotros en Valencia servimos un buen chuletón que no puede faltar. Si hablamos de Segovia, el cochinillo es el plato estrella. El cordero también es una opción muy acertada, al igual que el solomillo. _DSC1473   _DSC1465 La guinda final Aunque nos cueste concebir una boda sin su corte de tarta nupcial, hay personas a las que no les gusta este proceso y lo que hacen es presentar un postre especial y descartan el pastel. Aún así, sigue siendo frecuente ver la tarta entre los postres. Lo normal es presentarla junto con algún helado que combine bien con ella. Si combinas bien los platos, es más que seguro que la celebración sea un éxito. Se suele pensar que lo mejor es que haya mucha comida, pero una presentación especial y productos de primera calidad son mucho más importantes. Pero sobre todo, no hay que obsesionarse con la idea de que los invitados puedan quedar con hambre. Eso nunca ocurre en una boda.

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